El 10 de octubre de 2026, Nozzle, una empresa de rastreo de posiciones para grandes cuentas, publicó una investigación seguún la cual Google empezó a responder a una parte medible de sus peticiones automatizadas con páginas de resultados que parecen completas y normales, pero que llevan sitios que no son los habituales. Nozzle las llama SERP envenenadas. La cifra que publica es del 8,0 % de las páginas evaluadas desde el 13 de septiembre de 2026, frente al 0,17 % del periodo de referencia.
Si eso se sostiene, no es una historia de posicionamiento: es una historia de medición, y toca todos los informes de posiciones y todas las conversaciones del tipo «el martes nos caímos» que has tenido desde mediados de septiembre. Este artículo separa tres cosas que se están mezclando: qué midió Nozzle, qué ha publicado Google y qué puedes comprobar hoy en tu propia propiedad.
Qué dice realmente el estudio de Nozzle
La página de Nozzle, titulada «Poisoned Google SERPs» y fechada el 10 de octubre de 2026, cubre del 20 de agosto al 9 de octubre de 2026 en 49 países, en escritorio, iPhone y Android. Leída en directo el 15 de octubre de 2026, indica que la ventana contiene 63,1 millones de páginas de resultados, 43,9 millones evaluadas, y que los 27,5 millones recogidos desde el 13 de septiembre incluyen 17,8 millones evaluadas. El 8,0 % es una proporción de esos 17,8 millones, no del total.
Esa distinción importa porque la cobertura del sector la aplanó. Search Engine Journal, el 14 de octubre de 2026, describe un estudio de 27,5 millones de páginas, sitúa el inicio el 20 de septiembre y da un máximo de «hasta el 25 %». La fuente primaria dice 13 de septiembre, y su tabla diaria alcanza el 27,0 % el 29 de septiembre. Las dos lecturas independientes que este sitio hizo coincidieron en las cifras primarias, así que son las que se usan aquí.
La regla de detección está publicada, que es más de lo que ofrece la mayoría de la investigación de proveedores. Los sitios habituales de una palabra clave son los que aparecen en su top 10 en al menos el 60 % de sus páginas entre el 20 de agosto y el 9 de septiembre. Una página cuenta como envenenada cuando, en palabras de Nozzle, «menos de la mitad de los sitios habituales de su palabra clave aparecen en algún lugar de ella, y vuelven en una SERP posterior». Esa condición de retorno la separa de un cambio de posicionamiento normal: al menos el 80 % de los sitios ausentes debe volver en catorce días, o la mayoría en tres.
Las demás cifras que publica Nozzle, todas leídas directamente de su página el 15 de octubre de 2026:
- La continuidad se hunde. Una página envenenada conserva el 20,7 % de los sitios orgánicos de la página anterior, frente al 88,5 % de antes.
- Se revierte rápido. El 77,9 % de las páginas envenenadas recupera sus sitios habituales en tres días, y el 80 % de los episodios dura una sola recogida.
- En un rastreador parece una catástrofe. En las palabras clave donde un sitio monitorizado es un sitio habitual, ese sitio queda fuera del top 10 en el 58,6 % de las páginas envenenadas, frente al 2,7 % de referencia.
- Es desigual por país. Desde el 13 de septiembre: Australia 11,5 %, Estados Unidos 8,5 % (10.855.400 páginas evaluadas), Reino Unido 3,0 % (1.727.225).
- La vía de recogida cambia la respuesta. Entre el 30 de septiembre y el 9 de octubre, una de las vías por las que recoge Nozzle devolvió entre el 1 % y el 7 % de páginas envenenadas, y otra entre el 9 % y el 30 %.
Search Engine Journal añade cifras que este sitio no obtuvo en sus dos lecturas directas, así que se recogen como versión de ese medio: AI Overviews en el 34,9 % de las páginas envenenadas frente al 54,2 % de referencia, y una comparación local contra nacional sobre 21.508 pares de frases que salió igual, 7,5 % y 7,4 %.
Qué ha publicado Google y qué no
La página de políticas de spam de Google, actualizada por última vez el 2026-08-28 UTC y leída dos veces el 15 de octubre de 2026, tiene una sección llamada Tráfico generado por máquinas. Define la conducta como «enviar consultas automatizadas a Google», dice que ese tráfico «consume recursos e interfiere con nuestra capacidad de servir mejor a los usuarios» y afirma que «esas actividades infringen nuestras políticas de spam y las Condiciones del Servicio de Google». Nombra exactamente la actividad en cuestión: «Esto incluye el rastreo de resultados para comprobar posiciones u otros tipos de acceso automatizado a la Búsqueda de Google».
Así que el rastreo automatizado de posiciones lleva años incumpliendo las reglas publicadas de Google, y nadie lo discute. Lo que conviene anotar es esto otro, verificado en las dos lecturas: la política no enuncia ninguna consecuencia. No dice que Google bloquee esas peticiones, las limite ni altere lo que devuelve. No hay sanción documentada de ningún tipo asociada a la regla.
El panel de estado de la Búsqueda está igual de callado. Leído en directo el 15 de octubre de 2026, incidents.json no contiene ningún incidente de octubre de 2026, y la spam update de septiembre de 2026 está cerrada, con inicio 2026-09-24T16:15:00+00:00, fin 2026-10-08T08:00:00+00:00 y la nota «El despliegue se completó el 8 de octubre de 2026». El registro de cambios de la documentación de Search Central, leído el mismo día, tiene dos entradas de octubre —la guía de IA generativa del día 1 y el UGC Fresh Data Program del día 8—, nada fechado entre el 9 y el 15 de octubre y nada sobre consultas automatizadas, rastreo ni resultados alterados.
Un proveedor informa de una consecuencia; Google documenta una regla sin consecuencia. Ninguna de las dos cosas contradice a la otra, y ninguna la confirma.
Qué ha medido la comunidad de forma independiente
Otro proveedor ha publicado su propia observación. TrueRanker, el 13 de octubre de 2026, informa de alrededor de un 30 % de desajuste en la página dos de su propia recogida, y es cuidadoso con lo que eso vale: dice que «ese 30 % es aproximado», no publica tamaño de muestra y aclara que es una medida distinta del 8,0 % de Nozzle. De su único proyecto, 156 palabras clave, dice: «Eso no es una tasa.» Corrobora una dirección, no una magnitud.
El artículo de Relevant Audience del 13 de octubre de 2026 reproduce las cinco cifras principales de Nozzle con los mismos valores que este sitio leyó en la fuente primaria, y añade la frase que define la situación: «Google no se ha pronunciado públicamente sobre los cambios de septiembre ni sobre las cifras de ninguno de los dos proveedores.»
El solapamiento que nadie está contando
Esta es la aritmética, reproducible con dos fuentes públicas. Los dos días de mayor incidencia de Nozzle son el 28 y el 29 de septiembre de 2026. La spam update de septiembre confirmada por Google corrió del 24 de septiembre a las 16:15 UTC al 8 de octubre a las 08:00 UTC. Esos dos días caen dentro de esa ventana, y también la mayor parte del episodio que describe Nozzle.
De modo que cualquier movimiento que un rastreador registrara entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre tiene dos causas candidatas: una spam update confirmada y una anomalía de recogida cifrada en el 8,0 % de las páginas evaluadas. Ninguna medición publicada las separa. Nadie ha publicado una serie emparejada sin las recogidas envenenadas, el único análisis capaz de decidir cuánta volatilidad de este otoño fue posicionamiento y cuánta fue recogida.
Qué hacer esta semana
- Contrasta toda afirmación sobre posiciones con Search Console. La posición media del informe de rendimiento sale de los registros de impresiones de Google, no de un rastreo: es la única serie que este fenómeno no puede tocar. Si tu rastreador muestra un derrumbe y Search Console no lo muestra para esas mismas consultas y fechas, cree a Search Console.
- Vuelve a fechar tus informes. Marca todo lo que cubra del 13 de septiembre al 9 de octubre de 2026 como recogido durante una anomalía de recogida documentada. Es una nota en el informe, no un motivo para retirarlo.
- No presentes una historia de recuperación o de penalización fechada entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre sin el contraste con Search Console. En esa ventana se solapan dos causas candidatas.
- Haz tres preguntas por escrito a tu proveedor. Qué proporción de las recogidas de tu cuenta en esa ventana consideró anómala, cómo lo detecta, y si descarta, marca o conserva en silencio las afectadas.
- Espera que dos herramientas discrepen, con razón. Las vías de Nozzle difirieron en un factor de cuatro a treinta en los mismos diez días. Una diferencia entre proveedores es ahora una prueba sobre la recogida, no sobre tu sitio.
- Guarda una captura fechada de la página de resultados en bruto de cualquier palabra clave sobre la que vayas a actuar. El 80 % de los episodios de Nozzle duró exactamente una recogida.
Si vas a reconstruir cómo mides, y no a parchearlo, el nivel del curso sobre analítica y medición SEO es el punto de partida, y la lección sobre por qué toda IA se inventa los volúmenes de búsqueda cubre el mismo fallo en otra herramienta: una cifra modelada, no contada, presentada como un recuento.
Dónde el sector discrepa de verdad
Hay tres preguntas abiertas y este sitio no tiene posición en ninguna.
¿La medición que un proveedor hace de su propia tubería de recogida prueba lo que Google sirve a los usuarios? Un bando dice que esa tubería es la única ventana que existe, que Nozzle publicó su regla y sus denominadores sin estar obligado, y que rechazar la prueba es quedarse sin ninguna. El otro dice que un rastreador que mide su propio rastreo mide su propio rastreo: nadie fuera de Nozzle puede reproducirlo, Nozzle vende datos de SERP y no da un recuento total de palabras clave. Nada publicado dice qué vio una persona en Brisbane el 29 de septiembre.
¿Deben los profesionales seguir reportando posiciones mientras esto dure? Un bando dice que sí, con una advertencia, porque la posición sigue siendo la única métrica visible de la competencia y el 77,9 % de los episodios revierte en tres días, de modo que una media semanal absorbe casi todo. El otro dice que una serie cuya tasa de error el proveedor no puede cuantificar por cuenta no debe llevar un objetivo, y que un cliente que luego descubra que una caída era un artefacto no distinguirá el fallo de la herramienta del tuyo. Ninguna medición publicada da esa tasa de error.
¿El movimiento observado dentro de una ventana de actualización confirmada pertenece a esa actualización? Este sitio ya ha planteado esa pregunta antes y ahora es más afilada, porque hay una segunda causa candidata en los mismos catorce días. Google publicó una marca de inicio, una de fin y dos frases; ninguna fase, ninguna política nombrada, ninguna medición.
Lo que pienso yo
Creo que esto es un suceso de la capa de medición y no de la de posicionamiento, y esa distinción es toda la historia. Nada en el registro publicado dice que una persona viera un Google distinto a finales de septiembre. Todo dice que algunas máquinas sí.
No voy a decirte que Google esté envenenando deliberadamente a los rastreadores. Nozzle escribe que esto «es la respuesta de Google al rastreo y al grounding de la IA», y esa es su inferencia a partir de las fechas, no algo que Google haya confirmado; la empresa no ha dicho nada. Tampoco voy a decirte que dejes de usar un rastreador, porque ninguna medición publicada dice qué parte de la serie de una cuenta concreta está afectada, y actuar sobre una cifra que nadie tiene es el error del que trata este artículo.
Lo que sí defiendo es más estrecho y comprobable: las políticas de spam de Google nombran el rastreo automatizado de posiciones y no le asocian ninguna consecuencia, verificado en dos lecturas de una página sellada 2026-08-28 UTC; el panel no registra ningún evento de octubre de 2026; y los días de mayor incidencia caen dentro de una ventana de spam update confirmada. Si fechaste un impacto a finales de septiembre solo con datos de rastreador, hoy no puedes decir cuál de las dos cosas mediste. Es incómodo, y mejor que una respuesta segura que nadie puede sostener.
La consecuencia práctica la mantendría pase lo que pase: el dato de primera parte vale más que el de tercera cuando se contradicen. Search Console y tu analítica registran lo que ocurrió en tu propiedad. Un rastreador informa de lo que se le mostró a una máquina. Siempre han sido objetos distintos, y este otoño la diferencia lleva por primera vez una cifra asociada.
Lo que sigue sin saberse
- Si Google lo hace a propósito. No existe declaración de Google, ni sobre esto ni sobre las cifras de los dos proveedores.
- Si algún usuario humano vio una página alterada. Los datos de Nozzle son sobre páginas recogidas. No contienen ninguna observación del lado del usuario.
- Cuántas palabras clave se analizaron en total. La página solo da el recuento de las que tuvieron alguna página envenenada.
- Si sigue ocurriendo. Los datos se detienen el 9 de octubre de 2026, y la página advierte de que «los tres últimos días aún se están completando».
- Cuánta volatilidad de este otoño fue recogida. Eso exige una serie emparejada sin las recogidas envenenadas. Nadie la ha publicado.
Fuentes
- Nozzle, «Poisoned Google SERPs», 10 de octubre de 2026. Leída dos veces el 15 de octubre de 2026. 63,1 millones de páginas de resultados, del 20 de agosto al 9 de octubre de 2026, 49 países; 17,8 millones de páginas evaluadas desde el 13 de septiembre. Nozzle es un proveedor de datos de SERP que publica su propia investigación: revela su regla de detección y sus denominadores, no revela un recuento total de palabras clave, y su afirmación sobre la causa es una inferencia propia sin confirmación de Google.
- Google, Políticas de spam de la Búsqueda de Google, actualizada por última vez el 2026-08-28 UTC. Leída dos veces el 15 de octubre de 2026, la segunda como comprobación explícita de sí o no sobre los términos citados.
- Google, Panel de estado de la Búsqueda,
incidents.json, leído en directo el 15 de octubre de 2026 con cadena de consulta anticaché. - Google, registro de cambios de la documentación de Search Central, leído en directo el 15 de octubre de 2026.
- Roger Montti, «Analysis: Google Is Poisoning Search Results For Rank Trackers», Search Engine Journal, 14 de octubre de 2026. Su versión de la muestra y de la fecha de inicio difiere de la fuente primaria, como se señala arriba.
- Sergio Pérez, «Google is feeding rank trackers the wrong SERPs», TrueRanker, 13 de octubre de 2026. Su cifra propia se declara aproximada y no lleva tamaño de muestra.
- Antonio Fernandez, «Rank trackers are getting ‘poisoned’ Google results, Nozzle data shows», Relevant Audience, 13 de octubre de 2026.